Querido/a Hermano/a:
Que el Niño Dios que nos acaba de nacer en el pesebre llene de alegría, amor y esperanza tu vida y la de los tuyos en este nuevo año que acabamos de estrenar.
Hermano, en estos meses, has dado un ejemplo de amor y de fidelidad, y eso ha convertido este año 2025 verdaderamente extraordinario, no por la celebración del año Jubilar de la Esperanza ni por las imágenes inéditas que la Magna Mariana nos ha dejado para la historia de nuestra Corporación, ni por la celebración del 25 aniversario de la Coronación Canónica de nuestra venerada titular sino por la constatación de que nuestra Hermandad es tan deslumbrante por fuera como por dentro, que todo el esplendor artístico es el reflejo de la poderosa luz fraterna que nace en su corazón, que el patrimonio material es expresión del esperancismo de todos sus hermanos.
En este año que acabamos de comenzar solo me cabe animarte a que sigas los pasos del Santísimo Cristo de la Expiración y los de su Madre, la Santísima Virgen de la Esperanza, porque con Ellos todas las dificultades se disipan. Lo vivido y alcanzado en el año que hemos despedido, que no caiga en el olvido, que sirva para mantener vivo el entusiasmo y el esfuerzo por seguir manifestando y defendiendo nuestro amor a nuestros Sagrados Titulares desde la fe y el servicio.
Brindemos por un nuevo comienzo, nuevas emociones y maravillosos recuerdos por delante. Que este año esté lleno de salud, felicidad y momentos inolvidables.
Remedios Lema Álvarez

