Los católicos, tenemos más que asimilado, que mayo es el mes dedicado a la Virgen María. Un mes, donde se suceden las romerías dedicadas a la Virgen o esos cultos especiales donde, toma un papel más que preponderante, la Madre de Dios. En este contexto, nuestra Hermandad, con un fuerte cariz mariano, dedica a la Virgen, durante el mes de mayo de forma diaria, tanto el ejercicio del Mes de María como, el del Santo Rosario. Así lo recogen nuestras Reglas, en el apartado 20.14, donde se detalla que: “Durante el mes de mayo la hermandad celebrará diariamente el piadoso Ejercicio del Mes de María con rezo del Santo Rosario”
El dedicar el mes de mayo en el hemisferio norte (en el sur el equivalente sería noviembre) a la Virgen María, viene de antiguo. Mayo es el mes de la primavera por antonomasia. Así, los griegos dedicaban este mes a la diosa Artemisa y los romanos a la diosa Flora, pero ni este es el lugar ni, tampoco el momento de adentrarnos en esos caminos. Para buscar el origen más reciente, del carácter mariano del mes de mayo, nos tendríamos que ir al siglo XVII, al Barroco, cuando los jesuitas empiezan a popularizarlo. No obstante, con anterioridad, en la Edad Media, muchos literatos dedican encendidas obras a la Virgen, relacionándola con lo florido del mes de mayo. Así, Gonzalo de Berceo, en la introducción de su obra Los Milagros de Nuestra Señora, relaciona las distintas advocaciones de María con los nombres de las flores. También, Alfonso X el Sabio, en su Cantiga número 10 dedicadas a la Virgen, llama a la Madre de Dios “Rosa das rosas” (Rosa de las rosas). Seguimos buscando más apuntes sobre el origen del culto a la Virgen en primavera y encontramos el Tricesimum, un culto, en el siglo XII, a la Virgen María, durante 30 días comprendidos éstos, entre el 15 de agosto y el 14 de septiembre y que, desembocó en la dedicación de mayo a la Virgen María. Este culto, de raigambre oriental, estás muy extendido entre los ortodoxos quienes, consideran a agosto, el mes dedicado a la Virgen.
Para los coptos el tiempo dedicado a la Virgen es el comprendido entre el 10 de diciembre y el 8 de enero, centrándose mucho en la gran devoción que profesan por la Sagrada Familia. Un periodo de tiempo que, culmina con la celebración de la Navidad, debido a que, estos cristianos, siguen el calendario juliano, que establece el día de la Navidad en torno al 7 de enero.
Fue el jesuita Padre Lalomia en 1584 quien instituyó el mes de mayo como mes dedicado a la Virgen, con el objeto de fomentar y acrecentar la devoción a la Madre de Dios.
El 29 de abril de 1965, el Papa Pablo VI firma la Carta Encíclica Mense Maio, donde se confirma el carácter mariano de mayo diciendo; “al acercarse mayo, consagrado por la piedad de los fieles a María Santísima, se llena de gozo nuestro ánimo don el pensamiento del conmovedor espectáculo de fe y de amor que, dentro de poco se ofrecerá en todas partes de la tierra en honor de la Reina del Cielo.” Mayo es el mes de María, así lo han ido anunciando los distintos Papas.
Un mes que, tiene entre sus primeros días, concretamente el día 3, una Fiesta en la que, los cristianos celebramos la inventio (aparición) de laCruz, conmemorándose así, el hallazgo de la Vera Cruz por Santa Elena en el año 326 y, termina con la celebración de la Fiesta de la Visitación de María a su prima Isabel que, tanto tiene que ver con lo que es la devoción a la Virgen con la hermosa advocación de Esperanza.
José Antonio Vieira Roldán.
Diputado de Formación.


